Docente en función… la inclusión educativa es posible



     Un docente  en función es mucho mas que tomar un cargo o tener un titulo habilitante; docente en función implica  una  posición,  es poder escuchar, mirar, hacer, decidir, elegir desde el rol profesional entrelazado con lo propio de lo humano, es estar disponible, ofrecerse de partenaire,  prestar recursos,  hablar, usar la palabra y brindarla como posibilidad..

         Un docente en función hace visible la inclusión, reconociendo el lugar  docente como habilitante y posibilitador de múltiples experiencias, de cambios, de aprendizajes, de poner en juego la posibilidad de una pausa, la palabra, el juego, es hablar de construcción de tiempo y espacio.

        Un docente en función habilita la historización,  respeta lo individual, entrelaza lo grupal, y revaloriza lo vincular como sostén de todo encuentro entre  sujetos. Hace posible la relación con el otro, situado en un nuevo reconocimiento  del ser humano con lo propio, reconoce la otredad, y se reconoce como otro para el otro.

        Desde lo pedagógico, un docente en función da lugar a  la articulación, comprendida como conjunto de continuidades pedagógicas y didácticas; da forma y sentido a la experiencia escolar, donde la alfabetización es un elemento más entre otros. Brindar una propuesta pedagógica que les permita el máximo desarrollo de las posibilidades, la inclusión  social y educativa y el pleno ejercicio de los derechos; proponiendo  diferentes situaciones de aprendizajes que favorecen el desarrollo de capacidades y múltiples posibilidades en relación con lo cognoscitivo, lo lingüístico, lo emocional, lo artístico, lo matemático, priorizando lo vincular como posibilitador de que algo del aprendizaje aparezca, como sostén y motor del deseo de aprender y conocer. Donde el juego se presenta como una estrategia didáctica, como medio de expresión, como tiempo de la infancia...

        Un docente en función se abre a lo humano sin categorizarlo, o clasificarlo, ya no con o sin discapacidad, sino simplemente personas, niños, alumnos, sujetos en proceso de constitución subjetiva, donde cada encuentro es único, irrepetible… un docente en función se deja sorprender en cada encuentro, sin estereotipos, ni juicios preestablecidos.

        Un docente en función se propone contribuir a la constitución subjetiva,  creando un espacio de acción y expresión donde pueda circular el deseo y la elección, haciendo hincapié en lo que sí se puede, brindando tiempo y espacio, escucha y mirada, buscando distintos modos, dejándolo ser y hacer, tomando el juego como modo expresivo privilegiado en la infancia; promoviendo una educación transformadora que apunte a la equidad, donde haya espacio para la diversidad, la motivación, el deseo.  Valiéndonos de preguntas e interrogantes que posibiliten  apertura sin certezas ni supuestos. Se trata entonces de acompañar, de brindar otra posibilidad.

Verónica del Castillo
Psicopedagoga

Referencias:
- Degas, El ensayo